martes, 24 de agosto de 2021

DIA 35. DE SANTIAGO A SANTIAGO

 La etapa de hoy eran 2 km y hemos tardado 1 hora en hacerlo, a "velocidad Marek". Nos levantamos a las 7. Hemos dormido regular, yo con las picaduras (aunque hoy menos, gracias al Afterbite que me compró anoche Juanjo) y la luz de una farola que entraba por la ventana. Fuimos andando hasta la plaza del Obradoiro. A esa hora no hay casi nadie y no están los gaiteros que reciben a los peregrinos en la plaza. Fuimos a la Oficina del Peregrino y ya había cola. Eran las 8 y hasta las 9 no abrían. Esperando en la cola durante esa hora he pasado más frío que en todo el camino. Una vez que se entra te dan un número (yo el 119) después de haberme registrado en un enlace y de que me dieran un código QR. Dentro, otra cola hasta llegar a la ventanilla y que me dieran la compostela, después de enseñar mis credenciales y de que escribieran a mano la compostela. El nombre lo ponen en latín. Pido también el certificado de distancia que me cuesta 3€. Me pone que desde Roncesvalles he hecho 755 km en vez de 790, pero bueno. Son las 10:00. Cuando salgo me voy urgentemente a la tienda de enfrente y me compro un jersei y un tubo de cartón para guardar los documentos que me han dado, para que no se arruguen. Yo me había llevado un plástico pero no caben. Todos los bares están llenos de gente desayunando y por fin encontramos mesa en uno desde el que se ve la catedral. No tienen tostadas pero nos comemos un croisant y una napolitana. Nos hacemos fotos en la plaza. La cola para la puerta del perdón y ver el sepulcro del apostol es muy corta, me pongo y entro rápidamente y le pido al Santo todo lo que le tengo que pedir. La cola para entrar en misa es larguísima. Me pongo pero no consigo entrar. Se cubre todo el aforo. Buscamos mesa para comer en algún sitio que tenga mariscada y que tenga mesas fuera para ponernos con el perro. Cuesta trabajo pero la encontramos. Llegan Antonio y Thais y los recogemos en la plaza del Obradoiro. Nos vamos al restaurante y comemos estupensamente queso, mariscada, tortilla de patatas, tarta de chocolate y otra de queso, y Antonio y yo nos bebemos a medias una botella de Ribeiro y chupitos que nos invitan. La cogemos guena. Compramos lotería, deambulamos por la calle de las tiendas comprando souvenirs para todos y les explico a Antonio y Thais donde está la puerta del Perdón. Ahí ya nos separamos y nosotros llamamos a un taxi (que admita perros) que nos recoge en la puerta del Parador y nos lleva al hotel. Nos duchamos y a descansar. Marek se duerme una siesta espectacular de jartarse de roncar y tó.








 

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