miércoles, 11 de agosto de 2021

DIA 22. DE ASTORGA A FONCEBADON.

 Esta etapa eran 25,8 km y he tardado 3:30 horas porque los ultimos 12 km los he hecho en taxi. Me levanté y a las 6 estava fuera. Desayuné muy bien frente al albergue, en el bar que vi ayer que abría a las 6. Sentada fuera veo pasar a los peregrinos, todos caras nuevas y muchos. Por cierto, mucho pijo-tonto. Empiezo a andar y en la misma Astorga me tengo que quitar ya el polar. Ya hace calor y son las 6. Llevaba 2 semanas que no me lo tenía que quitar hasta las 8 o las 9. El recorrido de hoy es una leve y constante subida y los paisajes, mas cariados. Hoy por lo menos no vamos paralelos a la carretera, sino a campo través, por lo que hay paz y silencio. Cuando llego a un pueblo que se llama El Ganso, justo a la entrada y delante de mí, veo que llega un taxi a recoger a una pareja. Esto es una especie de milagro, porque ayer cuando estuve planificando la posibilidad de coger un taxi o bus en este pueblo para terminar la etapa, me di cuenta de que iba s ser imposible. El pueblo era muy pequeño y no había ni una cosa ni la otra. En el siguiente pueblo y último antes de llegar a destino puede que sí, pero estaba a 7 km. Les pregunto que si van a Foncebadon y me dicen que sí. Les pregunto que si puedo ir con ellos para compartir taxi y gasto, y aunque al principio se quedan un poco coartados, me dicen que sí. Ufff... Que alegría, llovido del cielo. Llego a Foncebadon que es el punto más alto de todo el camino francés y se nota. A la subida que había tenido los primeros 13 km, en este tramo se acentúa. Aquí arriba, aunque el sol da fuerte, hay cierto aire fresco. 

El taxi me deja en el mismo albergue y aunque es temprano puedo entrar ya. En el exterior del albergue hay muchas moscas y abejas, y junto a el, la Taberna de Gaia, que hace comidas medievales. A este albergue van a venir luego las mallorquinas, así que nos meten en la misma habitación. Me ducho, lavo la ropa, me pongo crema. Hoy no hago estiramientos, la verdad es que se nota el trayecto corto. La plantilla la tengo más domada y hoy no me ha dolido ninguna cosa. Me doy cuenta de que todo lo que me ha dolido (gemelo, tobillo, planta) es en la misma pierna, la que tengo más corta. Me tumbo a descansar. 

A la 1 tengo mucha hambre y voy a la Taberna de Gaia, que por dentro es chulísima, todo medieval, incluso los que trabajan allí van vestidos de la época. Pero todas las mesas están reservadas para comer, sobre todo de gente que viene de Astorga, pero me dice que para cenar no hay problema. Eso sí, antes de las 7. Como tengo tanta hambre me voy al bar del albergue y me pido un menú de peregrino pir 10€: sopa de ajo, huevos con patatas y panceta y arroz con leche, y vino con casera. Vamo, "a revienta cincha", como dicen en Sanlúcar. Me voy a descansar, pero hoy no puedo ver la tele en el móvil porque el wifi de aquí va muy mal. 

No tengo hambre ninguna para cenar. A las 7:30 me voy al bar del albergue y me como un yogurt y cojo tarjetitas de taxistas de Molinaseca, el pueblo en el que mañana quizás coja taxi. Las mallorquinas aun no han aparecido. Van a venir arrastrándose. A dormir. 













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