La etapa de hoy eran 20 km y he tardado 5:30 horas. El recorrido, fácil, con desniveles suaves. Recorriendo sendas y carriles por bosque y campiña, más alejado de carreteras, más tranquilo y bonito que ayer. Al haber salido de Portos y no de un sitio típico de principio de etapa, hoy he "coincidido" menos con la masa de peregrinos. Me levanté y a las 6 ya estaba fuera. No he dormido muy bien porque los 4 peregrinos de anoche se acostaron muy tarde y me despertaron (así se les pinche una rueda sin remedio). Cuando salgo, y durante la primera hora, hay una niebla muy espesa. El paisaje, de noche aún, es fantasmagórico, sobre todo al pasar por un cementerio. Llego a Palas de Rei y desayuno en un bar. Ya después se levanta la niebla. No hace calor ni tampoco mucho frío. Sigo notando que ando más lenta. A lo largo de todo el camino, la gente de los pueblos saluda siempre muy amable deseando "buen camino", pero hoy me lo dice una viejecita especialmente graciosa, con su perrito y su cubo lleno de manzanas.
En Melide llego al albergue, pero como aun no ha abierto, me voy a una pulpería y me como una ensalada. Ya vendré por la tarde a cenar pulpo. Vuelvo al albergue, me instalo, ducho, lavo la ropa, me pongo crema, hago estiramientos y a descansar.
A las 6:30 me voy a cenar, pero a otra pulpería que tiene el pulpo a la plancha, que está de muerte, y el albariño y una tarta de queso., uffff. Me vuelvo al albergue cantando bajito y buscando pastillas juanola en una farmacia tras otra sin encontrarlas. Llamo a mi amigo Antonio que han hecho hoy su primera etapa de Sarriá a Portomarin. Veo la tele y a dormir.
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