miércoles, 4 de agosto de 2021

DIA 15. DE FRÓMISTA A CARRIÓN DE LOS CONDES.

 La etapa de hoy eran 18,8 km y he tardado 4:30 horas. Esta noche a las 3 de la madrugada ha caido un chaparrón impresionante. Me he levantado y la hospitalera (holandesa) nos había preparado el desayuno en la cocina. Había café y estaba caliente y un plato con varias cosas. El pan y la mantequilla me los como, pero el huevo duro, el pan moreno y el queso me los guardo para almorzar. Salgo la primera. En el banco de la calle junto a la puerta me encuentro a un gato que se deja acariciar. La etapa es muy tranquila, silenciosa, llana, por trigales y campos, sin escucharse carreteras. Creo que hoy ha salido todo el mundo más tarde porque no me adelanta ningún peregrino (bueno, solo 3). En el campo me cruzo con patitos, ratones, gatitos... Cuando cruzo un pueblo me alcanza la peregrina valenciana con la que coincidí en la misa rara de Hornillos, y me acompaña ya hasta Carrión charlándome, que no para. 

En Carrión nada más entrar en el pueblo está mi albergue. Es un convento de clarisas con la iglesia al lado y un patio antiguo impresionante. Me atiende un hermano lego (creo) que tiene discapacidad (creo) y que no para de decirme que cuando fue a Jerez se quedó impresionado de todo el arte (flamenco) que había allí y que necesitaría 300 vidas para conocerlos a todos. Me lo dijo como 300 veces. La parte del edificio dedicado a albergue se ha quedado anclado en los años 70. Me ducho, lavo la ropa, me pongo la crema, y voy a un supermercado DIA que hay casi enfrente. Me compro una bandejita de fresas, un yogurt y un Sunny de naranja. Vuelvo al albergue y me los como, junto con lo que sobró del desayuno, en la cocina. Reservo albergue para mañana, hago estiramientos y a descansar. La habitación tiene 3 camas, y en nada entran el chico francés y el guiri de la guitarra que está como una chota. 

He ido a cenar a un bar cercano. Menú de peregrino: gazpacho, secreto asado con patatas, natillas y cerveza. En la tele están las olimpiadas. Que pechá de comer. El del bar dice que no abre para desayunar hasta las 9. Y ante la inseguridad de que no haya otro sitio en el pueblo que abra a las 6, vuelvo al supermercado DIA y me compro, para desayunar mañana, una bolsa de croisants con chocolate y un cafe de esos raros que venden refrigerados, ya hechos, y que hay que agitar. A ver que tal está. Porque mañana el primer pueblo por el que se pasa para poder desayunar esta a 14 km por lo menos. El de la guitarra está tocando en el patio. A dormir. 







El albergue (y anteriores). 







El guiri tocando la guitarra. 



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