sábado, 14 de agosto de 2021

DIA 25. DE VILLAFRANCA DEL BIERZO A RUITELAN.

 Hoy la ruta eran 18+1 km y he tardado 5 horas. Me levanté y a las 6 ya estaba fuera. Lo de 18+1 es porque dentro mismo del pueblo me equivoqué de recorrido e hice un 1 km de más. A lo largo del camino a veces hay bifurcaciones, es decir, la opción de hacer un tramo por dos recorridos distintos (uno más largo pero más bonito, el otro más corto pero más feo, etc.). Pero normalmente esto suele estar muy bien señalizado con un cartel que explica las dos opciones. Pero aquí no lo había, sino que simplemente seguí la flecha sin darme cuenta que en la otra calle continuaba otra flecha más adelante. La opción que yo cogí era cuesta arriba, pero muy bestia y a mí me parecía muy raro, el camino muy malo y de montaña. Cuando llevaba ya medio km de subida me acordé que había visto el día anterior en el mapa que había una bifurcación en la que una de las opciones era muy perra. Saco el móvil, lo miro, joder, era esa. Menos mal que me había acordado. Me doy la vuelta, bajo lo subido y cojo el camino correcto (bueno, el fácil). La etapa de hoy (salvo el trauma inicial, coño no me he equivocado en más de 600 km y me equivoco en el tramo más jodío) ha sido fácil. Plana, bordeando una carretera abandonada y cruzando bosques increibles, a la vera de un río todo el tiempo. Se cruzan varios pueblos pero hasta el km 10 no encuentro uno abierto para desayunar. Todos los peregrinos en cola. Desayuno muy bien. España entera en ola de calor y hoy hace aquí un montón de frío. No me quito el polar hasta las 10. Eso sí, a partir de esa hora ya, calor. 

Llego a Ruitelan a las 11:30 y como el albergue no abre hasta las 12:30, les dejo la mochila, los bastones y los tenis, me pongo las clanclas y me voy al río a descansar y meter los pies. Está congelada, no, lo siguiente. Hasta duele de lo frío que está. Los peregrinos van pasando y me miran con envidia. Allí se está muy bien. A las 12:30 vuelvo al albergue y ya entro. Coincido allí con las 2 italianas y la china con las que ya he coincidido otras veces. El albergue es chulo, muy rural, los llevan dos hombres. Éste cuesta 20€ pero incluye desayuno y cena. Estoy yo sola en una habitación enorme con un señor mayor gallego. Me ducho, lavo la ropa y voy al bar de enfrente a intentar comer algo. Es el único del pueblo. Dentro hay una señora que me dice que no hay comidas, no entiendo si es que hoy sábado no abre la cocina o yo que sé. Y que no hay posibilidad de comprar comida en todo el pueblo. Me cuesta la












misma vida convencerla para que me venda un paquete de patatas y una cerveza sin alcohol. Me lo llevo al albergue y me lo como en el jardín debajo de la parra que está petada de uvas. Me acuesto a descansar. A las 7:30 nos ponen la cena, hecha con mucho mimo y la mesa muy bien puesta. Puré de zanahoria, ensalada, espaguetis carbonara y natillas. Un montón y buenísimo. A dormir. 









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