La etapa de hoy eran 25,9 km y he tardado 7 horas. Me levanté a las 6 y ya se notaba que las temperaturas habían bajado un montón, menuda rasca. Me preparo, bajo y estaba lloviendo ya, así que me pongo el poncho chubasquero y salgo. Muy buen invento llevarme un elástico con broche para usarlo como cinturón sobre el poncho para que no vuele con el viento. Pero aunque otros días a las 6 ya se vé, hoy, al estar nublado y lloviendo y con niebla, está aun oscuro.
El siguiente pueblo está a 3 km. Para llegar hay que atravesar un bosque y lo hago con la linterna del móvil. El paisaje es increible. Desde aquí hasta el km 12 es la comarca de Atapuerca y los paisajes, con la niebla y la lluvia, parecen mágicos. El pueblo al que se llega es Ages y hay un bar que abre desde las 6:15. Olé ahí los empresarios valientes. Podemos desayunar y seguir por esta comarca de Atapuerca (el yacimiento arqueológico está muy cerca).
Hace mucho frío. Debajo del poncho llevo el polar y echo de menos los pantalones largos y hasta los guantes. Solo se me quita el frío al subir una cuesta que hay después del pueblo de Atapuerca y que termina en un collado donde hay una cruz muy grande y siniestra. Junto a ella hay un cartel que dice más o menos que las mejores vistas del Camino son desde allí.... Jajaja, con la niebla de hoy va a ser que no.
Cuando ya se sale de esta comarca, empieza un llaneo que desemboca ya en la ciudad de Burgos, pero después de alargarse de manera muy pesada por todo su extrarradio industrial. Tanto, que en total son 10 km!! Sigo andando pero esto es feísimo, así que cuando quedan 7 km y el gemelo me está doliendo otra vez, cojo un autobus urbano que me deja en el centro. Ya aquí aprovecho para sacar dinero del cajero. También recorro varias farmacias hasta que consigo otro bote de crema Physiorelax y unas medias compresoras para los gemelos, y llego a la Catedral (desde luego ésta de Burgos es inmensa).
Voy al albergue y queda media hora para que abra, así que dejo la mochila en recepción y me siento en el bar de enfrente a tomarme una cerveza y la otra mitad del torrezno que no me comí ayer. Entro en el albergue, me instalo, ducha, lavo la ropa (esta vez uso lavadora y secadora y aprovecho para lavarlo todo), me pongo la crema, hago estiramientos, me tomo un té con galletas de la cafetería del albergue y a descansar. Hoy no he hecho muchas fotos porque era complicado sacar el móvil de debajo del poncho. En este albergue estoy en una habitación solo femenina, con dos mujeres de Mallorca muy graciosas con las que sigo coincidiendo por el camino.
A las 7:30 bajo al bar que tiene el albergue, que se llama La Flor de Escocia, y es el lugar de reunión y tematizado del club de Rugby de Burgos. De hecho hay unos cuantos viendo un partido en la tele. Me como una hamburguesa espectacular con patatas fritas, que no le he hecho foto porque no me dió tiempo. Me la comí como si no hubiera un mañana.










































































