sábado, 31 de julio de 2021

DIA 11. DE SAN JUAN DE ORTEGA A BURGOS

 La etapa de hoy eran 25,9 km y he tardado 7 horas. Me levanté a las 6 y ya se notaba que las temperaturas habían bajado un montón, menuda rasca. Me preparo, bajo y estaba lloviendo ya, así que me pongo el poncho chubasquero y salgo. Muy buen invento llevarme un elástico con broche para usarlo como cinturón sobre el poncho para que no vuele con el viento. Pero aunque otros días a las 6 ya se vé, hoy, al estar nublado y lloviendo y con niebla, está aun oscuro. 

El siguiente pueblo está a 3 km. Para llegar hay que atravesar un bosque y lo hago con la linterna del móvil. El paisaje es increible. Desde aquí hasta el km 12 es la comarca de Atapuerca y los paisajes, con la niebla y la lluvia, parecen mágicos. El pueblo al que se llega es Ages y hay un bar que abre desde las 6:15. Olé ahí los empresarios valientes. Podemos desayunar y seguir por esta comarca de Atapuerca (el yacimiento arqueológico está muy cerca). 

Hace mucho frío. Debajo del poncho llevo el polar y echo de menos los pantalones largos y hasta los guantes. Solo se me quita el frío al subir una cuesta que hay después del pueblo de Atapuerca y que termina en un collado donde hay una cruz muy grande y siniestra. Junto a ella hay un cartel que dice más o menos que las mejores vistas del Camino son desde allí.... Jajaja, con la niebla de hoy va a ser que no. 

Cuando ya se sale de esta comarca, empieza un llaneo que desemboca ya en la ciudad de Burgos, pero después de alargarse de manera muy pesada por todo su extrarradio industrial. Tanto, que en total son 10 km!! Sigo andando pero esto es feísimo, así que cuando quedan 7 km y el gemelo me está doliendo otra vez, cojo un autobus urbano que me deja en el centro. Ya aquí aprovecho para sacar dinero del cajero. También recorro varias farmacias hasta que consigo otro bote de crema Physiorelax y unas medias compresoras para los gemelos, y llego a la Catedral (desde luego ésta de Burgos es inmensa). 

Voy al albergue y queda media hora para que abra, así que dejo la mochila en recepción y me siento en el bar de enfrente a tomarme una cerveza y la otra mitad del torrezno que no me comí ayer. Entro en el albergue, me instalo, ducha, lavo la ropa (esta vez uso lavadora y secadora y aprovecho para lavarlo todo), me pongo la crema, hago estiramientos, me tomo un té con galletas de la cafetería del albergue y a descansar. Hoy no he hecho muchas fotos porque era complicado sacar el móvil de debajo del poncho. En este albergue estoy en una habitación solo femenina, con dos mujeres de Mallorca muy graciosas con las que sigo coincidiendo por el camino. 

A las 7:30 bajo al bar que tiene el albergue, que se llama La Flor de Escocia, y es el lugar de reunión y tematizado del club de Rugby de Burgos. De hecho hay unos cuantos viendo un partido en la tele. Me como una hamburguesa espectacular con patatas fritas, que no le he hecho foto porque no me dió tiempo. Me la comí como si no hubiera un mañana. 











viernes, 30 de julio de 2021

DIA 10. DE BELORADO A SAN JUAN DE ORTEGA

La etapa de hoy han sido 24 km y he tardado 6:30 horas. Me levanté a las 6, que por poco me quedo dormida. El día empezó nublado, sin calor, llaneo fácil que se separaba de la carretera nacional más que ayer. Pero no había ningún sitio donde desayunar. Atravesamos varios pueblecitos muy pequeños y nada. Hasta que llegamos a Montes de Oca, 12 km sin desayunar, 3 horas.... Ahhhh... Yo necesito cafeeee. El desayuno en un bar de Montes de Oca, muy bien. En el mismo bar compro un torrezno para luego almorzar. Me he cruzado otra vez con el peregrino de los caballos y el perro y me lo sigo cruzando hasta el destino, donde acampa frente al albergue. A partir de Montes de Oca hay una subida de 3 km y luego 9 km de bajada suave hasta San Juan de Ortega. Se supone que al ser todo el tiempo atravesando un bosque hará sombra y no pasaré el calor del dia anterior. Pero que vá. Aparte de algunos tramos de sombra, el resto está al sol, porque además, acaba de salir el sol (me pongo el gorro y la crema). Y el bosque está lleno de mosquitas, moscas y abejas que dan mucho la lata. Es un bosque muy raro. Se hace largo. Pero a pesar de ser 24 km y que el final ha sido un poco pesado, llego bien a San Juan de Ortega. Tengo un gemelo cargado, solo. 

San Juan de Ortega (discípulo de Santo Domingo de la Calzada, misma pandilla), es un sitio adorable. No es ni pueblo. Una iglesia, el albergue pegado, al lado un bar para peregrinos, un pequeño bar a la entrada y 3 o 4 casas. Hay mucha paz, esto es estar en medio del campo. Creo que vamos a estar muy tranquilos. Llegan otros peregrinos, pero pocos. Como el albergue no abre hasta la 1 y son menos diez, y he pasado tanto calor las últimas dos horas, me paro en el primer bar pequeñito que tiene bancos de madera a la sombra y me pido un quinto de cerveza sin alcohol. Y saco mi torrezno y me como la mitad. Que estupendo, por Dios. Entro a ver la iglesia románica que es muy curiosa, y voy al albergue, que forma parte del edificio de la iglesia por lo que en mi habitación hay dos columnas de piedra medievales y el patio es también medieval, muy bonito. En ese patio lavo la ropa y la tiendo, después de ducharme. Hago estiramientos, me pongo la crema y a descansar. He hecho una tutoría con mi alumna de TFG,  he recogido la ropa y me he ido a cenar al bar de al lado, unos huevos fritos con morcilla de Burgos, que ellos solos ya justifican el viaje hasta aquí. A dormir. 



Monumento a los fusilados de la guerra. 

Cerveza y torreznos. 

















jueves, 29 de julio de 2021

DIA 9. DE SANTO DOMINGO DE LA CALZADA A BELORADO

 Hoy la etapa tenía 22 km y he tardado 5:40 horas. Anoche he dormido regular porque el albergue tenía enfrente una placita con una terraza de un bar y hubo muchísimo ruido hasta la madrugada. Me levanté y a las 6 ya estaba fuera. Esta etapa ha tenido dos partes. La primera preciosa atravesando trigales y plantaciones de girasoles. Hacía frío, tanto como para ponerme el polar durante la primera hora. A las 7 pasé por un pueblo en el que una furgoneta había montado un servicio de desayunos para peregrinos a buen precio. El desayuno, muy bien, el sitio muy chulo con mesitas sobre el cesped y música puesta. 

Al salir de este pueblo me adelanta un peregrino que va a caballo, con un poncho puesto como Curro Jiménez y fumando un puro. España profunda. Lleva otro caballo con el equipaje, porque a éste no lo dejan pernoctar en los albergues, y también un perro que va detrás. Al subir una loma, entramos en Castilla y León. 

Sigo andando y llega un momento en el que el camino empieza a ir paralelo a una carretera nacional que tiene mucho tráfico, y de camiones, y además está en obras al pasar por un pueblo y es un lio tremendo. Qué gran diferencia cuando el Camino va atravesando campos (silencio, paz), que cuando va paralelo a alguna carretera (ruido, estrés). Además hoy no está nublado y empieza a hacer calor. Me paro a ponerme la crema solar y el gorro que llevaba dos días sin ponérmelos. La solanera es muy grande y la última hora se hace muy difícil, porque además son carriles rectos interminables. Me pongo a cantar carnavales para hacerlo más ameno, y a beber agua y a echármela por la cabeza hasta que llego al único árbol que da sombra en el camino desde hace muchos kilómetros. Bajo él están sentados dos americanos con los que he ido coincidiendo desde Roncesvalles. Uno de ellos me llama la atención porque es bastante obeso, y al principio iba con bastante energía y habla mucho con sus amigos. Hoy lo he visto ya más tocado. Se ha quitado las botas y tiene los pies hechos polvo. Continúo, ya debe quedar un kilómetro para el pueblo tras la siguiente loma, el calor aprieta. Y en eso me veo venir por el camino un coche que cuando se acerca a mí saca la mano por la ventanilla y me da... una botellita de agua fría!!! Como a los corredores del Tour. Increible, llovido del cielo! Me dice: "de regalo, estamos celebrando el cuarto aniversario del albergue Cuatro Cantones" Y yo: gracias!!! Felicidades!!! 

En nada entro ya al pueblo y ahí está mi albergue, que es de los chiquititos en una casa del pueblo rehabilitada, muy cuqui. Me he cogido una habitación sola para mí porque en este albergue son muy baratas. Esta noche voy a dormir bien. Me ducho, lavo la ropa. En un rato ya se me ha ido el calor y en el comedor hay un microondas, así que caliento mi taza con agua, me hago un Sopistant y me la como con anacardos y dátiles. Por cierto, tengo que decir (que si no, se enfada...jajaja) que mi magnífica cucharita es de Juanjo, del Ejército, que me la ha grabado con mis iniciales y una concha de peregrino. Me sienta muy bien. Me voy a mi cuarto a descansar, hacer estiramientos, ponerme la crema, ver el telediario y el tiempo y hablar con todo el mundo. A las 6:30 tengo una tutoría con una alumna de TFG por videollamada, pero me escribe que no puede y la dejamos para mañana. Me voy a la plaza del pueblo a cenar a un bar, pero no abre hasta las 7:30, así que me siento un rato en la plaza. Hace mucho calor, pero allí se está bien porque los árboles están tan pegados y frondosos que crean un auténtico techo de hojas. En medio hay un templete de música, los niños juegan con globos y a la pelota y llegan peregrinos en bici. Ceno costillas asadas y cuajada, muy bueno. Vuelvo al albergue, preparo las cosas para mañana y a dormir. 



















Santo Domingo de la Calzada, con la gallina, a la salida del pueblo. 








miércoles, 28 de julio de 2021

DIA 8. DE NÁJERA A SANTO DOMINGO DE LA CALZADA

 Hoy la etapa ha sido fácil. He tardado 5 horas y han sido 20,6 km, todo llaneo con cuestas muy suaves de vez en cuando, nublado y frío. Bueno, aunque hace frío, como vas andando y cargando con la mochila, se suda, pero no es lo mismo que hacerlo con 40°. 

Me levanto a las 6:15. Los frikis ya se han ido. El hospitalero me prepara un desayuno estupendo, con tomate y aceite. Aquí los tomates están muy buenos. Salgo a las 6:45 y me pongo en camino. El amanecer es precioso. El paisaje, viñedos y trigales. Cuando llego a Santo Domingo de la Calzada, como aún no está abierto el albergue, voy a visitar la Catedral, que tiene dentro el sepulcro de Santo Domingo y un exposición de obras recuperadas. Esta catedral ha sido restaurada hace poco. Está bien, pero le han puesto un suelo nuevo horroroso. Tiene 2 retablos buenísimos, uno enteramente escultórico y otro con tablas al temple. Todas las obras escultóricas y pictóricas están restauradas (muy bien). Vuelvo al albergue, me instalo y me voy al bar de al lado donde me como un pintxo de bocadillito de tortilla de jamón que está hecho perfecto. Vuelvo al albergue, me ducho, lavo la ropa y a descansar. Este albergue está muy bien. Es amplio, limpio, parece un seminario. Que pena que tenga tantas cosas cerradas por covid (cocina, salón). Tiene un jardín con cesped muy chulo (y con gallinero donde cantan los gallos, aunque no es la hora) pero hoy, entre el frío y el nublado, no apetece estar allí. Mis alumnos de TFG y TFM siguen escribiéndome y yo tutorizándolos por whatsapp. Hago estiramientos, me pongo crema y veo el telediario. Los primeros días del Camino se me pillaban los gemelos y me salió una ampolla. Ya no tengo nada de eso. Solo cansancio general en todo el cuerpo (eso es bueno!). 

A las 6:30 he salido a visitar una capilla que hay frente a la Catedral y la Torre, en la que hay una exposición de maquinarias de reloj y sobre el proceso de construcción de las campanas. A las 7 abría el bar "La gallina que cantó" (en referencia a la leyenda medieval de la  gallina que cantó después de asada) y me comido un churrasco con patatas que se salía del plato. Y cuajada con miel. Si después de esto no se me da superbien la etapa de mañana yo ya no sé que hacer... Jeje. De vuelta al albergue recojo mi ropa del tendedero. Milagro. No se ha volado. A dormir. 





Las mijitas del fondo, son peregrinos.
 






Santa Libera, crucificada. 

Porque yo!!! 

Cristo mutilado. 

Hércules y los leones? 


Santo Domingo, hospitalero y cuidador de peregrinos. 

Me encanta la composición de este cuadro y las poses de cada una de las figuras. 





Lo que se ve desde mi ventana. 

Las gárgolas. 

Puerta contemporánea en la Catedral. 

El reloj de la Torre de la Catedral.